Normas Internacionales del Trabajo
La OIT ha elaborado un conjunto completo de convenios y recomendaciones en materia de protección social. Estas normas mundiales sientan las bases para unos sistemas de seguridad social sólidos, definen sus principios fundamentales y describen los factores cruciales que garantizan su viabilidad y eficacia a largo plazo.
El histórico Convenio sobre la seguridad social (norma mínima), 1952 (núm. 102), establece los principios y los niveles mínimos de protección que deben garantizar los sistemas nacionales de seguridad social, con el fin de asegurar que todas las personas, incluidos los trabajadores y sus familias, estén adecuadamente protegidas.
La Recomendación sobre los pisos de protección social, 2012 (núm. 202) es la primera norma internacional del trabajo que reafirma el derecho a la seguridad social para todos, proporcionando orientación sobre cómo crear sistemas de seguridad social integrales, incluidos los pisos nacionales de protección social para todas las personas necesitadas, entre las que se encuentran las personas desprotegidas, pobres y más vulnerables. De esta manera, garantizamos que todos los miembros de la sociedad disfruten al menos de una atención sanitaria esencial y de una seguridad de ingresos básica a lo largo de sus vidas.
Qué hace la OIT en el área de la protección social
La OIT aspira a mejorar la protección social y garantizar un futuro sostenible y resiliente, en colaboración con socios para el desarrollo como la Red mundial de empresas, la Red de protección social, libertad y justicia para los trabajadores y las alianzas con las Naciones Unidas, entre otros.

El Programa mundial de referencia ayuda a 50 países a desarrollar y ampliar sus sistemas nacionales de protección social. Este abarca 16 áreas temáticas relacionadas con la protección social, ofrece apoyo técnico y en materia de políticas para crear nuevos programas y reformas (o mejorar los antiguos) y colabora con agencias de las Naciones Unidas, instituciones financieras internacionales y otros socios para potenciar el impacto de las iniciativas de la OIT. Por ejemplo, en colaboración con la UE en el proyecto SP&PFM, se centra en fortalecer los sistemas de protección social, mejorar la gestión fiscal y dar prioridad a la inclusión, en particular en lo que respecta al género y la discapacidad.Los expertos proporcionan asistencia técnica e investigación para compartir las buenas prácticas y herramientas para su aplicación en distintos contextos nacionales, al tiempo que las alianzas estratégicas garantizan un enfoque coordinado para el apoyo a los países.
Acelerador mundial del empleo y la protección social para transiciones justas
Presentado en septiembre de 2021 por el secretario general de las Naciones Unidas, el Acelerador mundial tiene como objetivo crear 400 millones de empleos decentes, especialmente en los sectores de empleo verde, digital y asistencial, y ampliar la protección social a 4000 millones de personas excluidas. Con este fin, une a los Estados miembros, las instituciones financieras internacionales, los interlocutores sociales, la sociedad civil y el sector privado para hacer frente a los retos acentuados por la COVID-19 y las crisis mundiales. La iniciativa funciona a través de tres pilares: estrategias basadas en pruebas, financiación integrada y aumento de la cooperación multilateral. Para ello, hace hincapié en los derechos humanos, el diálogo social y la participación, centrándose inicialmente en ciertos países pioneros. Un mecanismo de asistencia técnica fortalece la puesta en ejecución gracias a las competencias de las Naciones Unidas y las alianzas financieras.
