Normas Internacionales del Trabajo
Consute la Recomendación sobre el empleo y el trabajo decente para la paz y la resiliencia, núm. 205 (2017), que ofrece un marco global para hacer frente al impacto de las crisis derivadas de conflictos y catástrofes en las sociedades y las economías. La recomendación da prioridad a la recuperación, la reconstrucción y la lucha contra las causas raíz de la fragilidad, al tiempo que aboga por medidas de fortalecimiento de la resiliencia. Con el apoyo de una estrategia integral, en la que se incluyen la sensibilización, el asesoramiento sobre políticas, la difusión de conocimientos y la cooperación internacional, su objetivo es ayudar a los gobiernos, los empleadores y los trabajadores a poner en ejecución la recomendación y promover el papel del trabajo decente en la prevención y la respuesta a las crisis.
El trabajo de la OIT en los contextos frágiles
Fomentar las alianzas a través del nexo acción humanitaria-desarrollo-paz.
La irrupción de crisis múltiples pone en peligro las perspectivas de recuperación y justicia social universal. Al mismo tiempo, el mundo del trabajo, en particular las organizaciones de trabajadores y las organizaciones de empleadores, puede desempeñar un papel importante en la estabilización, la recuperación y la prevención de crisis, principalmente mediante la promoción de la justicia social.
La OIT interviene activamente en situaciones de crisis y poscrisis, promoviendo el trabajo decente y la justicia social, y contribuyendo a la paz y la recuperación. Para ello, se centra en la implicación temprana y proactiva en el nexo ayuda humanitaria-desarrollo-paz (HDP), abordando, en colaboración con sus mandantes y socios de las Naciones Unidas, aspectos socioeconómicos tanto inmediatos como a largo plazo, al tiempo que hace frente a los factores generadores de conflictos relacionados con el déficit de trabajo decente.
La OIT apoya una respuesta coordinada a la crisis para aumentar la eficacia y la coherencia de las iniciativas en colaboración con otros actores. La organización prioriza el liderazgo de los mandantes en cada etapa del nexo HDP, con especial atención a las personas más vulnerables.
El Programa PROSPECTS es una iniciativa integral destinada a mejorar el acceso al empleo y las oportunidades de subsistencia de las comunidades de acogida y las personas desplazadas por la fuerza en regiones que se enfrentan a importantes retos en materia de desplazamiento. Esta alianza, en la que participan la OIT, la CFI, el ACNUR, UNICEF y el Banco Mundial, interviene en ocho países de Oriente Medio, África del Norte y África Oriental. El programa se centra en elaborar soluciones basadas en pruebas y adaptadas a los contextos locales, con el objetivo de potenciar el mercado de trabajo, el desarrollo empresarial, la protección social y los entornos políticos. Para ello, prioriza enfoques integrados y sensibles al género a fin de abordar las complejidades del desplazamiento forzado y promover un desarrollo inclusivo.
Antes de las hostilidades actuales en los Territorios palestinos ocupados, los compromisos con un enfoque basado en el nexo ayuda humanitaria-desarrollo-paz (HDP) se estaban traduciendo en acciones tangibles, con la coordinación como elemento principal. Las innovaciones impulsadas por la OIT proporcionan valiosas lecciones aplicables a contextos relacionados con el nexo HDP a escala mundial.
