2.4 El balance

El balance es otra cuenta que todas las empresas constituidas como Sociedad Limitada tienen que presentar al final de cada ejercicio financiero y poner a disposición de la inspección pública. Cómo interpretar un balance (Ginebra, OIT, 2ª ed. (revisada), 1985) es un manual práctico y autodidacta para este propósito.

Sería conveniente especificar que las funciones principales del balance son:

  • indicar el valor neto de la empresa cuando se prepara el balance;
  • indicar la naturaleza de los activos adquiridos y mostrar cómo ha sido liquidada la adquisición de dichos activos;
  • mostrar el valor correspondiente del activo y pasivo a corto y largo plazo.

Los activos de una empresa pueden incluir el valor estimado de sus construcciones, instalaciones y maquinaria, acciones en otras empresas, existencias, caja, depósito de caja, etc.

¿Cómo ha sido adquirido dicho activo? Normalmente, a través de diferentes formas, incluyendo préstamos, vendiendo acciones o reduciendo las acumulaciones de reservas de caja. Este proceso obliga a las empresas a reembolsar sus créditos, a repartir los dividendos a los accionistas, cuando sea posible, o a recomponer sus reservas; en otras palabras, constituyen el pasivo. Más exactamente, este pasivo comprende obligaciones (corrientes) a corto plazo, como efectos impagados a los proveedores, reintegros de empréstitos corrientes y créditos descubiertos; pasivo a largo plazo como empréstitos, réditos en alza a través de emisiones de acciones y reservas acumuladas de beneficios y revalorizaciones en el pasado.

La Cuarta Directiva del Consejo de la Unión Europea ha establecido modelos estándar para presentar el balance, así como la cuenta de pérdidas y ganancias. El primer modelo enumera las partidas del activo de la empresa según su naturaleza y el valor en una columna y las partidas del pasivo en otra. En la práctica muy pocas empresas utilizan este modelo.

El segundo modelo aprobado propone que se enumere primero el activo y después el pasivo en una única columna. Este es el método de presentación más difundido en Europa occidental. Un ejemplo detallado de este modelo lo podemos encontrar en el balance de la Minitech (Apéndice 1 (B)).

Para sintetizar, el segundo modelo de balance utilizado debe contener las siguientes partidas:

ACTIVOS

  1. Activo fijo: Activo intangible (R & D, patentes, marcas registradas de fábrica, licencias, pago en cuenta)
     
  2. Activo tangible (maquinaria, construcciones, vehículos, etc.)

    Inmovilizaciones financieras (parte de la propiedad de otras empresas, fondos de pensión, préstamos a largo plazo de otras empresas, etc.)

  3. Activo circulante (existencias, créditos, depósitos a corto plazo, caja, etc.)
  4. Total del activo (activo fijo más activo circulante) (A + B)

PASIVOS

  1. Pasivo circulante (acreedores a corto plazo, giros en descubierto, etc.)
  2. Capital empleado (total del activo menos pasivo circulante) (C - D), representado por:
     
  3. Empréstitos a largo plazo y otros acreedores a largo plazo

    Capital suscrito

    Reservas acumuladas

  4. Capital total y reservas (igual al capital empleado) (E = F)

Estas partidas no son más que una indicación de los contenidos del balance. Según la Cuarta Directiva del Consejo, se exige a las empresas que presenten más de 60 partidas a través de cuentas o de notas. En el Apéndice 4 se puede ver una lista completa de estas partidas, indicadas en el Artículo 10 de la Directiva. Las pequeñas empresas, con menos de 50 empleados y un facturado o activos modestos, pueden elaborar las cuentas de sus activos y pasivos de forma más sintética.

Por definición, ambos lados (o partes) de un balance tienen que equilibrarse.

El balance está formado por:

Total del activo (C) = Total del pasivo (D + F)

o, alternativamente,

Total del activo (C) menos pasivo circulante (D) = Capital total y reservas (F)

La razón por la cual el pasivo circulante viene situado normalmente en el mismo lado del activo en la ecuación es porque el activo circulante y el pasivo circulante están inexorablemente relacionados entre sí; un aumento de uno conlleva al aumento del otro, de acuerdo con la política de gestión del capital de explotación. Por ejemplo, si la empresa aumenta sus existencias incrementando sus créditos descubiertos, aumentará el activo circulante, pero este incremento será equiparado exactamente por un aumento del pasivo circulante. Por consiguiente, el total del activo y del pasivo deberían aumentar, pero esta distorsión puede ser reducida mediante una deducción del pasivo circulante a partir del activo circulante.

Este hecho tiene también un sentido económico, ya que los directivos pueden disponer exclusivamente del activo neto (línea E).

Cada parte del balance cuadra con la otra parte por convención de la contabilidad en "partida doble". Por ejemplo, si la empresa ha sido constituida con 1 millón ML de capital suscrito y éste se utiliza para adquirir un activo fijo, la cuenta debería ser planteada de la siguiente forma:

Activo

Pasivo

Fijo: 1 millón ML

Capital suscrito: 1 millón ML

Pero, ¿qué sucede si los precios aumentan y estos activos se valorizan? Se incrementa la parte de la cuenta de revalorización del activo, pero la convención de la partida doble mantiene todavía la otra parte del balance creando una partida llamada "reservas de revalorización". Las reservas de revalorización, que forman parte del capital de los accionistas, tienen una "real" existencia sólo cuando el activo, que ha sido estimado en valor, se vende.

Otro método de ajuste a la inflación es el de la preparación de un balance con partidas apropiadas revalorizadas al precio actual. Esto se llama contabilidad para la inflación. Hay una serie de métodos contables para la inflación y los institutos profesionales contables tienen mucha dificultad en decidir cuál de ellos es el más apropiado. La Cuarta Directiva del Consejo no ha dado ninguna indicación a este respecto, solamente lo que ya se ha dicho hasta ahora, es decir, que el método utilizado, para cuando se realice la contabilidad para la inflación se refleje claramente en las notas. Un método, conocido como la contabilidad de costes corrientes, ha ido tomando fuerza en las grandes empresas. Podemos consultar un ejemplo de un balance diseñado con la contabilidad de costes corrientes en el Apéndice 1 (E).

Pueden ser respondidas un importante número de preguntas examinando el balance. Por ejemplo:

  • ¿Cuál es valor neto de la empresa, y cómo ha ido cambiando a lo largo del año?
  • En relación a la estructura del activo, ¿hasta qué punto la empresa ha utilizado su capital para adquirir fábricas, instalaciones y maquinaria para su propio uso? ¿Hasta qué punto ha invertido su capital en otras empresas, o depósitos fructíferos?
  • ¿Cómo han sido financiado el activo? ¿Se ha financiado a través de los fondos de los accionistas, incluyendo las reservas acumuladas, o a través de préstamos a largo plazo de las instituciones financieras?
  • ¿Ha tenido éxito la compañía en las ventas de sus productos, o por el contrario, han aumentado las existencias de los productos acabados?
  • ¿Hasta qué punto el pasivo circulante (que debe ser pagado en el curso del ejercicio) ha sido cubierto con el activo circulante (que, en teoría, ha podido ser convertido en caja a corto plazo)?

Ejercicio 3

A partir del balance de las cuentas anuales, identifique:

  1. ¿Qué parte del activo de la empresa ha sido empleado en:
  1. capital fijo (fábricas, máquinas, etc.);
  2. activo circulante (existencias, caja, etc.)?
  1. ¿Cuál es el monto del capital empleado?
  2. ¿Cuál es el porcentaje de capital empleado financiado mediante:
  1. empréstitos y créditos a largo plazo;
  2. capital desembolsado por los accionistas y participación minoritaria;
  3. reservas de la empresa?

 

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