4.6 Niveles de la Negociación Colectiva
 

4.6.3
Nivel de Empresa

La negociación a nivel de empresa y, en ciertos casos, a nivel de unidades de producción (en caso de grandes empresas) toma como punto de referencia, las disposiciones contenidas en un convenio colectivo nacional (cuando existe) y/o, en un convenio local/territorial, para adaptarlos, mejorarlos y completarlos según la situación existente a nivel de la empresa.

Las negociaciones interconfederales y/o de rama, por la propia naturaleza de cada una de ellas, pueden imponer normas de carácter general, mientras la negociación de empresa, gracias a su ductilidad puede establecer en el marco de las relaciones laborales establecidas a nivel central y/o en el convenio de rama, normas concretas relativas a las relaciones laborales dentro de la empresa.

Las características particulares de flexibilidad y especificidad a nivel de la negociación de empresa dependen del contexto de las condiciones presentes en la empresa y de como están estructuradas las relaciones laborales en cada país.

Cuando no existen reglas predeterminadas por ley o por los niveles superiores de la negociación, la iniciativa sindical es la que generalmente hace partir la fase contractual con la presentación del pliego de pedidos.

En lo que se refiere a los actores, a nivel de empresa la iniciativa puede nacer de las representaciones sindicales, y, en algunos casos, de las unidades de producción (establecimiento, taller, etc.) Los trabajadores pueden ser representados por los consejos de fábrica/comités de empresa o incluso, por grupos de trabajadores que pueden contratar colectivamente. Asegurar la presencia de la mujer trabajadora en todas las instancias representativas durante el proceso de negociación garantiza que sus intereses específicos tengan un tratamiento equo.

En representación de la empresa (medianas o grandes) generalmente, es la dirección la que negocia en nombre de la empresa. En las más pequeñas, la parte puede ser asumida por el mismo empresario cuando acepta de negociar.

En ciertos casos, las organizaciones sindicales y las organizacione empresariales de un determinado distrito industrial o de un sector productivo específico, pueden firmar acuerdos colectivos que cubren todas las empresas y micro-empresas presentes en un determinado territorio.

 
Tipología de acuerdos a nivel de empresa

Tal vez sería más correcto referirse a acuerdos a nivel de establecimiento, puesto que a menudo ese es el nivel donde se efectúan las negociaciones en muchos países. Para no complicar la presentación, la negociación a nivel de empresa incluye la negociación a nivel de establecimiento e incluso de sección/taller (o reparto).

Existen al menos tres tipos de acuerdos a nivel de empresa:

  • acuerdos que recalcan prácticamente los acuerdos de sector con adaptaciones de poca importancia. Esta praxis se utiliza generalmente para extender la protección de un contrato colectivo a los trabajadores de empresas que no adhieren a la organización de empleadores de su sector;

  • acuerdos que constituyen una integración o una adaptación de los acuerdos de sector: toman en cuenta la situación particular de una empresa y agregan ventajas adicionales;

  • acuerdos autónomos. En este caso, el acuerdo a nivel de empresa tiene la máxima libertad de agregar cláusulas suplementarias o completarias nuevas ya que no existe un acuerdo a nivel de rama. Los actores tienen una autonomía para definir los contratos de trabajo, la organización del trabajo y todos los temas que consideren necesarios en las relaciones laborales dentro de la empresa.

Actualmente, debido a la evolución de la estructura productiva a nivel de empresa con un fuerte aumento de la productividad ha hecho que el sindicato en estos últimos años negocie el salario variable a nivel de empresa en función del nivel de productividad y de los índices de calidad.

Obviamente la posibilidad de optar por una o por otra estrategia depende del poder y de la capacidad de negociación del movimiento sindical en todos los niveles.

Contenidos

Por lo general se trata de problemáticas inherentes a la situación particular de las empresas, de la fábrica, etc. a saber, remuneraciones, horarios de trabajo, condiciones de trabajo, organización del trabajo, etc.

El contrato a nivel de empresa puede ser también una integración o una adaptación del acuerdo de sector (cuando este ha sido estipulado en precedencia). En este caso, tomando en consideración la situación particular de la empresa, se pueden agregar ventajas justificadas ampliamente por la situación económica de ésta, de las tradiciones locales, de la profesiones presentes, etc.

En general, cuando el contrato integra un contrato de sector, las obligaciones de este último son consideradas como mínimas y el contrato de empresa agrega cláusulas suplementarias o completamente nuevas.

Hoy en cambio, por un lado, se integran nuevos contenidos de tipo cuantitativo y cualitativo, como el horario de trabajo, la formación, las calificaciones, la estructura de los salarios, los sistemas de remuneración, por otro lado, los acuerdos negociados a nivel de empresa pueden distanciarse considerablemente de las pautas determinadas a nivel superior o bien no seguir ningún tipo de pauta (contratos autónomos). Otra tendencia que cabe considerar es que el tema de la productividad no es negociado solamente en relación al sistema de fijación de salarios pero como parte del conjunto de factores que pueden influir sobre ello, como por ejemplo el tiempo de trabajo o la organización de la producción.

No se dispone de información sistematizada sobre los contenidos de la negociación a nivel de empresa. Seguramente, existen diferencias entre países como se ha observado en los puntos precedentes, pero además, los contenidos pueden variar en base a toda una serie de factores, a saber:

  • la dimensión de la empresa, seguramente la difusión de contenidos más cualitativos es mayor entre las grandes empresas;

  • la situación económica de la empresa. En situación de crisis es más difícil negociar aumentos salariales mientras que adquieren mayor importancia los acuerdos orientados a la defensa de la ocupación;

  • la dinámica ocupacional. La tendencia a negociar sobre determinados temas (ambiente, horario, servicios) puede estar en relación con la dinámica ocupacional de la unidad productiva (redundancia o escasez de mano de obra/recursos humanos).

  • Las políticas de género por parte de las organizaciones de empresarios y de trabajadores

Entre los temas que forman parte de la negociación a nivel de empresa figuran:

  • salario (en particular, los beneficios adicionales)

  • la duración del trabajo, la distribución del horario, la estructura general del horario (vacaciones, días feriados, etc.),

  • la organización de los equipos de trabajo (número de turnos, trabajo nocturno, etc.),

  • cuestiones sobre las condiciones en el lugar de trabajo (higiene y seguridad ocupacional)
  • la interpretación y aplicación sobre el lugar de trabajo de convenios realizados a nivel nacional o regional, convenios relativos a las primas, gratificaciones y promociones 

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